De todas las lecturas para la semana, pienso que “Poem for the Young White Man Who Asked Me How I, An Intelligent, Well-Read Person Could Believe in the War Between Races” era la más poderosa. En este poema, la autora Lorna Dee Cervantes escribe sobre su experiencia con racismo en una forma muy personal. En el poema, Cervantes crea una imagen de una vida que es contaminada con el racismo en cada momento, y su frustración con personas que no pueden verlo.
Hay muchas cosas ocurriendo en el poema. Pienso que podemos dividir el poema en tres secciones. Primer, Cervantes empieza el poema con una descripción de un mundo ideal en que cada persona es igual (líneas 1-14). La próxima sección del poema es sobre la tendencia de fingir que no hay una guerra entre las razas en el país, porque es más cómoda (líneas 15-32). Finalmente, la parte última del poema habla sobre la realidad de racismo, prejuicio, y sufrimiento que todavía existe en el mundo (líneas 33-57).
Pienso que la parte más poderosa del poema es líneas 21-32, que habla sobre el sentido de peligro que muchas personas de color sienten en su propio país. Cuando leo esta parte del poema por la primera vez, pensé inmediatamente en el caso de Trayvon Martin. Leí mucho sobre el juicio de George Zimmerman este verano, y las palabras de Cervantes parece describir muchas de las emociones de la comunidad afroamericano después de este evento trágico. Especialmente, línea 32, “These are facts” (Cervantes 32), es increíblemente poderosa. Muchas veces, pienso que podemos mirar al racismo y pensamos que es una cosa muy subjetiva. Cosas terribles ocurren, pensamos, pero ocurren para cada grupo y usualmente no tienen nada relación con la raza. Pero esta frase presenta el sufrimiento de una persona en una forma objetiva, “These are facts” (Cervantes 32). Es más difícil ignorar datos que opiniones personales.
Por supuesto, el problema del racismo es muy complejo y no existe ninguna solución perfecta que puede mejorar nuestro sistema estropeado. Pero necesitamos recordar que todas son personas reales, que tienen familias y esperanzas para una vida mejor como nosotros. Es demasiado fácil de estar contenta cuando una injusticia no te afecta directamente. Necesitamos preguntar: ¿Si yo tuviera el piel negro o marrón, estaría contenta con el tratamiento de personas como yo? Si no, algo necesita cambiar.
Fuentes
Cervantes, Lorna Dee. “Poem for the Young White Man Who Asked Me How I, an Intelligent, Well-Read Person Could Believe in the War Between Races”. 2008. Web. 10 septiembre 2013.
Stamp Out Racism graffitti. Wikipedia Commons. <http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Stamp_Out_Racism,_Belfast,_August_2010.JPG> August 2010. Web. 10 September 2013.


Para mi, una de las cosas mas importantes e interesantes es el titulo del poema “Poem for the Young White Man Who Asked Me How I, an Intelligent, Well-Read Person Could Believe in the War Between Races”. El parte que me importa mas es “Intelligent, Well-Read Person”. Estoy curioso del que punto de referencia en el “Young White Man” está basando su argumento o su opinión. En los Estados Unidos hay choques entre las razas y aparecen en los periódicos, las noticias, y incluso en la vida diaria. Yo sé que so de una parte de los EEUU en la que hay mucha diversidad y muchos grupos; soy de Miami. Recuerdo eventos en la escuela primaria y la secundaria en los que estudiantes de razas diferentes han dicho algo no apropiado y han luchado entre si a causa de las diferencias entre las raíces. Es posible que ser bien leído no es la cosa mas importante, y es triste decir esto porque las choques entre las raíces debe ocupar mas espacio en las noticias, sino que ser mas observante del mundo en el que estamos involucrado. Recuerdo al menos dos eventos en las escuelas secundarias en Miami en los que estudiantes de razas diferentes lucharon y uno de ellos murió. Es triste porque dentro de cinco años nadie puede recordar el momento especifico ni los nombres de las victimas, con la excepción de los miembros de la familia y la gente involucrado directamente.
Erin,
Me alegro que has incluido el caso de Trayvon Martin en su entrada porque crea una conexión al articulo “For Whites (Like Me): On White Kids” por Jennifer Harvey. Yo crecí en lugar donde aprendimos sobre el respecto y la mayoría de los padres alimentan sus hijos frases como “todos son iguales,” sin embargo muchas de mis amigas no tuvieron un vocabulario para discutir el caso este verano. Como resultado, oí muchas amigas dijeron cosas como “qué lastima” o “este es terrible,” que representan su inhabilidad de internalizar el problema dominante. Yo puedo deducir sus sentimientos porque sentí similar la mayoría del tiempo aunque mis padres promovieron empatía y conocimiento de otras culturas por alojar estudiantes de universidad en mi casa cuando era niña. Mientras sabemos que algo (como el caso de Trayvon) no es correcto, es difícil conectar lo que hemos oído sobre la igualdad y los mensajes del sociedad en general, como Harvey menciona en su articulo (ej. “child[ren] hear remarks about beautiful blue eyes and blonde hair all the time”).
Me pregunto si tenemos, como un clase, el vocabulario para discutir estos problemas arraigados en nuestra sociedad. Me pregunto si un estudiante que ha enfrontado el racismo diría sobre nuestras conversaciones. ¿Sonamos como personas que han sido alimentado “azúcar” por nuestras familias y comunidades? Para mi curiosidad, ¿puedes describir sus conversaciones con padres y amigos después (o durante) el caso de Trayvon? Me gustaría buscar las diferencias entre las conversaciones.
Haley, me gustan mucho tus pensamientos sobre una falta del vocabulario necesario para discutir y entender los conflictos entre varias razas y grupos en los EEUU. Sé que muchas veces yo temo decir algo incorrecto o oftensivo sin tener la intenctión de ofender or dañar a los demás. Las palabras suelen tener más poder y significancia que a veces nos damos cuenta. Este verano, cuando fui con mi programa de educación a Washington, DC para hablar con varias organizaciones sin fines de lucro y sus conneciones con la eduación. Una organización con la que hablemos fue OneDc (http://www.onedconline.org/). Cuando estuvimos hablando sobre la opresión de muchas personas del color en DC, especialmente en el barrio en que la organización trabaja, un amigo mío utilizó la palabra “minoría” para describir a las personas Afroamericanos y Latinos en el barrio. El representante de OneDC le corregió inmediatamente, explicando que en OneDC nunca se utiliza la palabra minoría porque implica que algunos grupos son más pequeños, y por eso que no son tan importantes o que no tienen tantos necesidades que la “mayoría.” Nos pidió que usaramos la palabra “grupos marginalizados” en vez de “minoría” para describir a la gente opremida con la que OneDC trabaja.
Tantas de nuestras palabras influyen como vemos el mundo y los démas, aunque no nos demos cuenta de eso todo el tiempo. Erin, tu escojimiento del poema de Cervantes para formar una fuente de tu entrada representa un momento en que una persona decide usar sus palabras, con todas sus connotaciones y significancias, para abrir los ojos de una cultura que prefiere mantenerlos cerrados. ¿Cuáles son maneras en que podemos en nuestras propias vidas usar el lenguaje para aumentar justicia y no perpetuar opresión?
Erin,
Estoy de acuerdo que la parte más poderosa del poema ocurre cuando Cervantes está hablando sobre el carácter objetivo del sufrimiento en este contexto (“These are facts.”). En las próximas líneas, la voz poética está tratando de comunicar y mostrar este sufrimiento a alguien que no lo ha experimentado. Este desafío de mostrar las heridas a alguien que tal vez nunca va a entender es uno de los desafíos más prominentes en nuestro mundo. La voz poética dice – “Let me show you my wounds: my stumbling mind, my ‘excuse me’ tongue, and this nagging preoccupation with the feeling of not being good enough.” El problema es que la persona que no tiene ningunas heridas, que no tiene que sufrir de este caos, no va a tener el mismo nivel de comprensión que tiene alguien con la experiencia original. Por ejemplo, si mi amiga está demasiada triste por causa de un novio, pero yo no tengo un novio, no voy a entender completamente lo que ella está sintiendo. En la misma manera, yo como persona de piel blanca nunca voy a entender completamente el problema de racismo en los Estados Unidos de perspectiva de una minoridad. El desafío más grande, tal vez, es saber que no voy a entender completamente, pero todavía hacer un esfuerzo fuerte de tratar de entender. Si podemos iniciar una inspiración de aprender y entender, seríamos una cultura más colectiva y más abierta para todos.
Me interesa la pregunta que Erin nos preguntó, ¿si tuvieras el piel de color diferente, estarías contenta cómo los otros me trataron? Esta pregunta es muy difícil para mí, porque me siento un poco avergonzada por mi inexperiencia con personas de razas diferentes. Pero si tuviera cambiar espacios, creo que la respuesta sería “no.” Mis abuelos crecieron en las montañas en un pueblo muy muy remoto. Mi abuelo me dijo que la primera vez que había visto un Afroamericano fue cuando se alistó en el servicio como un adulto. Hoy en día la diversidad de esta ciudad es casi inexistente. Mi experiencia no ha sido tan “protegida” pero en mi escuela secundaria de una población de casi 2,000 estudiantes, puedo contar todos los estudiantes Afroamericanos en mis dos manos y el número de latinoamericanos en mi una mano. Desafortunadamente los estudiantes Afroamericanos, que fueron a nuestra escuela para obtener una mejor educación, cayeron bajo el estereotipo de ser “de la cuidad” y “del ghetto.”
Y por eso, en mi experiencia, las personas de color diferente han perecido como diferentes en casi todos los aspectos de su vida, incluyendo su apariencia, su estatus económico y su integridad.
Mientras yo leía estas lecturas, pensaba en esto, y en “White Privilege: Unpacking the Invisible Knapsack,” número 26 “I can easily buy posters, post cards, picture books, greeting cards, dolls, toys and children’s magazines featuring people of my race,” me destacaba. Casi todas de las muñecas siempre están de color blanca. Incluso de los que existen, creo que es raro para una persona de color de tener una muñeca de su mismo color y que la las personas de color blanca nunca compran estas muñecas de color. ¿Cuántos de ustedes tienen/tuvieron una muñeca o una figura de acción de color diferente de su mismo piel? También, para los que no han tenido mucha experiencia con la diversidad, ¿como pueden reconocer las diferencias en el tratamiento en la vida cotidiana?
Erin,
Me gusta mucho su foco en el poema “Poem for the Young White Man who Asked Me How I, An Intelligent, Well-Read Person Could Believe in the War Between Races”. Estoy de acuerdo que este poema es tan poderoso porque Cervantes escribe en una manera muy personal. En el blog de Cervantes dice que “ I love it when I read and cry” y entiendo porque. Como dices, ella describe su mundo perfecto donde no hay racismo y todo la gente son igual y tiene la mismas oportunidades. Sin embargo, Cervantes continua y explica en términos tan real como existe la racismo en su vida. Lo interesante para mi son los lineas que dicen, “Outside my door, there is a real enemy, who hates me”. Creo que para mucha gente el racismo es algo poco abstracto porque a veces está en las noticias u oyó alguien dice algo racista pero en realidad para mi, el enemigo no está presente en mi vida cotidiano. Yo entiendo que el racismo existe y quiero hacer cambio pero yo sé que no puedo relatar a las víctimas de racismo.
Pues para responder a su pregunta, no estaría contenta con el tratamiento si tiene piel de otro color. Por lo tanto estoy de acuerdo que algo necesita cambiar.
Erin,
Me gusta tu comentario mucho. Estoy de acuerdo que el problema de racismo en los Estados Unidos es muy complejo y no hay una solución fácil. También, me gusta tu comentario en que tú dices, “necesitamos recordar que todas son personas reales, que tienen familias y esperanzas para una vida mejor como nosotros.” Tenía el mismo sentido cuando yo estaba leyendo, “Unpacking La Mochila: Privileges of documented individuals.” Hay una cita que tenía un gran afecto en mi y la cita es, “[it] is imperative to humanize the dialogue about immigration to fully understanding the impact of immigration on all aspects of society” (Arauz, 1).
Pienso que muchas veces, el gobierno usa números o estadísticas para explicar porque un plan de inmigración es mejor de otra pero las familias que son afectados por este plan no son estadísticas. Hay personas reales que han vivido en este país a veces por cuatro o cinco años. Es más difícil para un miembro del gobierno a pensar sobre como este plan toma la vida de otra persona. Es interesante porque nuestro país y gobierno era fundado en el principio de libertad y “el sueño americano.” Este país es una manera para mejorar su vida y escapar los problemas de su propio país. Pero ahora nosotros pensamos que estamos mejor de los emigrantes ahora. ¿Por qué? Las únicas ciudadanas de los Estados Unidos que no emigraron aquí eran las Americanas Indígenas. Entonces, pienso que es ignorante a decir que los emigrantes ahora son muchos diferentes de los emigrantes originales que crearon los Estados Unidos.
Estoy de acuerdo con el comentario que hizo Lindsay que las personas que no tienen las heridas del racismo imprimadas en su mente, corazón y cuerpo no podrán comprender al individuo que está sufriendo esto. Es difícil ponerse en los zapatos de otra persona y poder sentir lo que esa persona está sintiendo. Creo que como ciudadanos tenemos que tener una perspectiva más abierta y tomar en cuenta que el mundo está lleno de personas diferentes que merecen los mismos derechos. El respeto y los derechos no se deben de obtener por el color de la piel sino que los derechos y respeto con elementos importantes que le pertenecen a cada individuo del mundo. Pienso que la lectura “White Privilege: Unpacking the Invisible Knapsack” usa una táctica muy peculiar donde describe situaciones que muchos de los anglo-americanos nunca pasaran en su vida. Todas estas situaciones son muy reales que pasan en las vidas de la minorías pero para un anglo-americano esta situaciones son desconocidas. Creo que artículos como este tiene un gran poder que hacen que el anglo-americano puede ver todos los obstáculos que tiene que pasar un hombre Latino o Afro-Americano tiene que afrentar cada vez que sale de su casa. Las estadísticas que se usan en los artículos son impresionantes. Creo que la estadística que más me impresiono fue la de la inhabilidad de los estudiantes indocumentados que no pueden recibir ayuda financiera incluso que no pueden asistir a una universidad. Cuando estaba en la secundaria yo tenía una amiga que había nacido en México y que era indocumentada. Ella era una estudiante brillante y tenía unos grados excelentes pero cuando se llego la hora para aplicar para recibir ayuda financiera ella no pudo participar. Mi amiga tenía muchas ganas de seguir estudiando y ella sintió que todos sus sueños de llegar a la universidad fueron destruidos. El estatus migratorio de una persona no debe de ser un obstáculo para poder estudiar un la universidad o obtener un trabajo. Todas las personas tienen el derecho a trabajar y estudiar para mejorar su estatus económico y que tiene sueños que son destruidos por el racismo.
El articulo “For White (Like Me): On White Kids” me impactó muchísimo. Soy de Eugene, Oregón, que es demasiado blanca. El Censo de 2010 dice que Eugene es 88.3% blanco, 2% afroamericano y 12.2% latino (http://quickfacts.census.gov/qfd/states/41000.html). Mis padres nunca hablaron sobre la raza porque parecía que no había otras razas en Eugene, especialmente donde vivíamos. El autor del articulo, Elizabeth Harvey, dice que los padres de niños blancos hablan sobre la raza cuando los niños tienen 13 anos. Para me, no hablábamos sobre la raza hasta la escuela secundaria y solo en la escuela, nunca en la casa. A la pregunta ¿Si yo tuviera el piel negro o marrón, estaría contenta con el tratamiento de personas como yo? tengo una respuesta de no, no estaría satisfecha con el tratamiento. Pero hace 6 años, estoy seguro de que no pudiera haber dado una respuesta educada. Y eso es el punto que habla Elizabeth Harvey, que la gente blanca no sabe sobre el tratamiento, y solo recibe palabras inútiles sobre la raza. Por eso la mayor parte de la gente blanca no puede contesta esta pregunta con respuestas educadas. Es evidente que las escuelas necesiten un programa de enseñar la raza por real, sin las palabras de azúcar.
Hace dos años, estaba en una clase de sociología que se llamaba “Feminist Theories.” Nos discutimos las teorías que existía sobre el género y la opresión sobre las mujeres. Para mi proyecto final, yo escribí sobre el privilegio y maneras para destruirle. Durante mi investigacíon, yo leí el libro “White Privilege: Unpacking the Invisible Knapsack” y esa de los “Daily Effects of White Privilege.” Leerlo de nuevo, me hizo recordar unas cosas.
Primero, como dice Peggy McIntosh “…all these other factors are intricately intertwined.” Es decir, el racismo no es una construcción aislada. El racismo se puede conectar con el homofobia, el sexismo, o cualquiera otra forma de discriminación. Además, lo que todas estas “construcciones sociales” tienen en común es hacer que alguien se siente mal por ser diferente. Segundo, Peggy McIntosh tomó la iniciativa de reflejar en su vida y como el privilegio blanco le hace la vida más fácil. La pregunta de Erin, “Si yo tuviera el piel negro o marrón, estaría contenta con el tratamiento de personas como yo?,” nos hace pensar en ser el otro, en ser diferente. Quizás esta pregunta es un poco difícil porque nunca podemos entender bien lo que no somos. Todavía, sí, podemos reflejar en un tiempo cuando nos sentimos diferente. Podemos pensar en el momento cuando fuimos el último para ser elegido por un juego de “dodgeball, basketball, etc.” Podemos pensar en no ser la/el más flaca/o, la/el más guapa/o o el más musculoso. Todos no se pueden sentir el efectos del racismo, pero si todos han sentido mal por ser diferente en algún momento. Incluso si uno comienza a combinar todos esos momentos, nunca va ser equivalente al sentir el racismo. Pero tal vez, en simplemente pensar en esos momentos y que nunca nos gustaríamos nunca sentir así de nuevo, allí puede empezar una conversación. Allí puede empezar una consciencia de que pesado es el racismo. Yo creo que puede ser una manera en que padres blancos empiezan una conversación con sus hijos. Pero tal vez, es simplificar el problema de racismo demasiado…que piensan ustedes?