El acto de huir: un deseo y, a veces, una necesidad

Luisa Capetillo (1879-1922) centralizó la ruptura de normas sociales a lo largo de su vida. Nacida en Puerto Rico, ella usó tanto su escritura como sus acciones para cuestionar el sistema patriarcal y rígida de su país. Ella es conocida como la “primera militante feminista” en la isla y la primera mujer puertorriqueña en llevar públicamente los pantalones – un acto que hoy en día parece simple, pero que en el tiempo de su vida era un acto fuertemente desafiante.

En su guion, Cómo se prostituyen las pobres; La corrupción de los ricos y la de los pobres o cómo se prostituye una rica y una pobre (1911), Capetillo marca los contrastes y las semejanzas entre los marcos sociales que oprimen a las mujeres ricas y pobres. Aunque las dos secciones ofrecen contexto importante del periodo, enfocaré en la segunda obra, La corrupción… y la manera en que reescribe el concepto del matrimonio en una manera metateatral y imaginativa.

A photo of a feminine hand wearing an engagement ring, being help by a masculine looking hand.

Esta obra, que trata de una mujer joven, Marina. Ella ama a Roberto, el comerciante y su novio, pero a la misma vez está comprometida a Don Filiberto, el Marqués de Azuria y un hombre de clase alta. En la progresión de las escenas, los personajes muestran las restricciones que enfrentan las mujeres y la intersección de su genero y su posición socioeconómica en sus opciones. Debido de su estatus social, ella no puede convencer a su padre que debe casarse con Roberto en vez de Don Filiberto. Como destaca Roberto, ella está en la posición en que “es la venta de [su] cuerpo por un título” (301). Esta instancia muestra la falta que agencia que Marina tiene en su vida; sin embargo, los dos amantes hacen un plan para escapar del contrato del matrimonio aceptado y huir juntos para vivir como quieran.

Sin embargo, Marina enfrenta otro obstáculo que pone duda en esta “libertad” de decidir por sí misma: la reacción excesiva y violenta de Roberto. En su discusión inicial sobre su compromiso, Roberto echa la culpa a ella y la acusa por su falta de amor por él. De esta manera, crea otro obstáculo y la atrapa más en una situación sin agencia. Además, amenaza a su padre y Don Filiberto, un acto que sugiere que es un abusador, capaz de violencia y, por consiguiente, probablemente no un hombre quien va a respetar a Marina, si tiene su amor o no.

“Pero no comprendes que me trastornas, que me irritas, que si me lo preguntas otra vez [si te amo], para demostrártelo seré capaz de matar a tu padre, al marqués y de ahogarte a ti entre mis brazos…”

Roberto, 302

En este momento, Roberto puede practicar una agencia a que Marina no tiene acceso debido de su género y masculinidad; prioriza sus emociones fuertes (masculinos) mientras que ella tiene que aceptar su futuro o encontrar una manera de superar los obstáculos de la sociedad que delinea claramente el papel de una mujer de su posición para estar con un hombre violento quien no respeta a sus emociones o su situación. La dificultad de este ambiente puede ser visto en la respuesta de Marina:

“Te amo y seré tuya, pero las circunstancias me han rodeado, me han obligado a proceder de este modo.”

Marina de Capetillo, 301.

Entiende la realidad de su situación y las limitaciones de sus opciones. Ella se siente entrapado y sin la capacidad de dar lo que él quiere a causa de los límites de su género y las expectativas de la sociedad. En este momento, la desesperación de Marina es muy clara, y aunque podría parecer como un momento en que ella medita en sus opciones de actuar con libertad y seguir sus deseos, también hay un elemento subyacente de manipulación y la expectativa que los deseos del hombre – Roberto – ganará eventualmente por su deseo, no por el deseo de Marina.

En fin, los dos huyen juntos en la noche con su herencia y viven juntos—un acto confuso debido de la violencia y abuso potencial de Roberto—pero la cuarta escena revela que todo fue una obra de teatro dentro de la obra. En este momento teatral, la audiencia tiene que reflexionar en la viabilidad de esta instancia; ¿era posible que una mujer pudiera tomar estas acciones en este momento histórico y social? ¿O es un deseo para el futuro de la sociedad? Además, ¿es de verdad su decisión o deseo, o es ella forzada a tomar este acto? Aunque el acto de huir ofrece una nueva libertad a Marina en la obra, ¿era creíble en la realidad? De esta manera, Capetillo deja muchas ideas que su audiencia tiene que contemplar.

Vendida: Cómo se prostituyen las mujeres

En “Cómo se prostituyen las pobres” por Luisa Capetillo, se discute la explotación de las mujeres por hombres en dos escenas breves que nos muestra dos tipos de mujeres, una pobre y una rica, y cómo de algún modo, están vendidas y aprovechadas. La yuxtaposicion entre las mujeres con estados socioeconomicos que son notablemente diferente sirve para enfatizar la significancia de su experiencia compartida. Capetillo empieza con el cuento de la prostituta, dándonos un vistazo a los motivas que le habían conducido hasta este punto. En una conversación bien interesante con un hombre joven, ella revela que ha elegido este trabajo por desparación diciendo, “¿pero qué recurso me queda?”(299) Esta pregunta, con otras preguntas retoricales, funcionan para estructurar la escena y y para enraizarse en un curso de pensar común.

Milano by Night  a little bit yellow

Ella continúa explicando al hombre que al final, la “puridad” de la vida que alguien ha vivido no tiene importancia, entonces ¿qué sentido hay en vivir una vida mas despreciada cuando todos somos iguales en la muerte? El uso de estos tipos de preguntas retóricos funcionan en una manera meta en el sentido que conectan con la escena siguiente con la mujer rica, y nos desafían reevaluar nuestros constructos sociales de qué tipo de estilo de vivir es “aceptable” para una mujer, y ¿porqué tenemos estas expectativas?

“¿Por qué esta virtud no la hace inaccesible a la podredumbre en la sepultura? ¿Por qué no evita la hediondez de la fermentación en la fosa? ¿Si enterrasen dos niñas de igual tamaño y edad, una virgen inmaculada, otra roída por el vicio y la miseria, la tierra respetará a una más que la otra? ¿Se liberará la virgen de los gusanos?”

páginas 299-300

La prostituta en esta escena dramática hace una conexión entre las situaciones similares de dos mujeres con vidas contrastantes. Vemos en la segunda escena dramática un ejemplo de una mujer con una vida diferente que la prostituta, pero todavía se enfrenta con ser vendida.

Capetillo sigue con la segunda escena con una joven, enamorada DE alguien pero comprometido a otro, según los deseos de su padre. Ella discute con su amante en una confrontación llena de melodrama y explica por qué tiene que casarse con alguien más. Defensiva y triste, ella entrega la explicación ominosa, “es mi padre, y debo obedecer.”(301) La idea de “deber obedecer” propone el concepto de no tener la opción de tener autonomía, y recordamos esta idea que explicaba la prostituta cuando describe la condición de ser mujer. Increíble, que una frase tan corta puede empujar y promover un tropo tan poderoso: la sumisión de la mujer al deseo del hombre. Fortuitamente, la mujer rica huye con su amante y presumos que viven felices para siempre. Interesante que en contraste, Capetillo deja a la mujer pobre en los brazos de un borracho. Dudo que sea por coincidencia que la mujer más rica tuvo una oportunidad para escapar su venta que la pobre no compartió. Capetilla es de la clase obrero entonces tiene sentido que escogió demonstrar las diferencias de oportunidad con personas de clases distintas.

Capetillo usa un diálogo intenso entre una mujer y un hombre en cada escena, preguntas (algunas retóricas), y una yuxtaposición entre las dos mujeres para mostrar que “la prostitución” no sólo pertenece a las mujeres que se prostituyen en las calles. Más, es un evento que supercede las fronteras de clase y se implemente en todos casos en que una mujer tiene que someterse al deseo del hombre para mantenerse. En un caso, prostitución, y en otro, un matrimonio forzado.

Capetillo, Louisa. “Cómo se prostituyen las pobres”. Puerto Rico, 1916.

css.php